Inicio
Terapias Holistas
Reprg Facial Holista
Naturopatia
Biores. Quantica
Kinesiologia & PNL
Terapias Manuales

 

Método personalizado de entrenamiento facial  

Entrenamiento muscular del rostro en el que se integran diferentes técnicas terapéuticas: Osteopatía craneal, digitopuntura, hatha yoga, y masaje facial japonés.

Método de entrenamiento que despierta los músculos faciales y revitaliza gradualmente el rostro, devolviéndole su tono, vigor y armonía. El programa de entrenamiento,“ Facial Lift Training”, consigue reunir diferentes técnicas de osteopatía facial, fisioterapia, hatha yoga, digitopuntura y reflexología facial. En el plan de entrenamiento se integran más de cien ejercicios de relajación y resistencia, que irán aumentando progresivamente en intensidad, destinados para la recuperación de la integridad muscular del rostro. La acción de los ejercicios tonifica y tensa los tejidos y la piel mediante un efecto "lift", o de botox natural, al tiempo que se deshacen los focos de tensión en el rostro.

 

 

 

 

El  conjunto de técnicas, acompañado de una adecuada respiración, logran un potente efecto antiestrés, que aumenta la relajación, y que llevará a mejorar notablemente el estado de ánimo, y la vitalidad. Pero además, por la conexión nerviosa del rostro, con la psique, llevará a mejorar y tomar conciencia de las tendencias en desequilibrio, a armonizar los diferentes planos del ser: mental-espiritual, emocional e instintivo, representados en la estructura de cada rostro.

12 TABLAS DE EJERCICIOS PARA LAS DIFERENTES ZONAS DEL ROSTRO

 

Morfopsicoloa

Análisis de los componentes psicológicos del rostro

El psiquiatra Louis Corman (1901-1995), hace posible mediante  la «Ley Morfobiológica fundamental» y la «Ley de Dilatación» y de «Retracción», relacionar la forma del rostro, con la vida anímica y psicológica human.  La forma o apariencia externa va a manifestar los dictados del alma-psique-, en su respuesta con el medio que rodea a cada persona, pues sucede lo mismo dentro, interiormente, como fuera, en la manifestación material, y externa.

El Dr. Corman, tras publicar su primera obra, «Quinze leçons de morphopsychologie», (1937), acuña el término «Morfopsicología», como el “Tratado de la forma del alma”, y fundará su escuela en Francia (SFM). La Morfopsicología revisa las limitaciones de anteriores investigaciones en Fisonomía, de la "Craneoscopia", de Joseph Gall, y la "Frenología" de Caspar Aspurzheim, y toma en cuenta, los tipos morfológicos  de Johann Caspar Lavater, y de  C. Jung,  la "Caracterología" de Heymans, et le Senne, y los tipos morfológicos, de William H Sheldon.

Esta técnica de análisis facial, pudo tomar su inspiración en la filosofía de Baruch de Spinoza (1632-1677), y en la Teoría del doble aspecto, por la que se entiende al ser humano como una "realidad pensante", al tiempo, que "realidades físicas". Para Spinoza, la substancia pensante, la mente, y la substancia extensa, el cuerpo, es una y la misma substancia, concebidas bien como pensamiento, bien como extensión.  

Y ambos son además, modos o accidentes de la única substancia realmente existente que es "Dios".
Cada rostro no hará más que manifestar la expresión del alma que lo anima, por lo que la Morfopsicología se centra en la observación de la estructura y rasgos faciales, para un mejor conocimiento de uno mismo y de los demás. 

El Dr Corman, determina dos tipos de tendencias morfopsicologicas básicas, que se van a expresar en cada rostro, una se corresponde con el movimiento de la «Expansión», y la otra con el movimiento de la «Retracción», de la introversión e interiorización. Se evidencia un código universal en la naturaleza, una fuerza profunda de vida que se manifiesta en la oposición de estos dos movimientos o fuerzas fundamentales. De cuyos movimientos vitales hara determinar tanto la expresión psicológica, como la forma del rostro. La expansión, como un movimiento activo, y centrípeto, que se relaciona con la función fecundadora, masculina, mientras que la conservación resulta un movimiento pasivo y centrífugo, relacionado con la función nutritiva y de protección, femenina. Ambas fuerzas, masculina y femenina contenidas en cada persona, deben de mantener un relativo, equilibrio e integración en el rostro.
Las personas somos el resultado de una interacción constante de factores, genéticos o heredado ligado a la constitución, otros como resultado de nuestra interacción con el entorno, lo que influirá en el temperamento. Y aunque el factor genético influye constantemente, no determinará el resultado final de algo, pues es el hombre en base a sus decisiones y a su libre albedrío, el que se da forma así mismo, mediante las experiencias con su entorno, y el desarrollo de la vida anímica, interior. 

El análisis morfopsicológico del rostro, constituye una herramienta de autoconocimiento, que facilita la comprensión de nuestros puntos fuertes y mejor adaptados y de aquellos que presentan mayor vulnerabilidad, al tiempo que facilita, el conocer a los demás.  Como un sistema holista y dinámico,  tiene en cuenta, que cualquier elemento aislado presenta un valor relativo, pues debe además integrarse en armonía en el rostro. Se intenta evitar por tanto, el atribuir un valor preciso a un elemento aislado, pues cada elemento sólo tiene valor en función de su inserción o integración, en el conjunto, en el "Todo" del rostro. 

El lema de la Morfopsicología es el de "Comprender y no Juzgar",  intenta respetar por tanto a cada persona en su contexto particular de vida, y en su adaptación al medio, pues cada persona va a manifestar una forma única de entender, ver y expresarse en la vida, y un punto de equilibrio particular, en su interacción con el mundo.   

El rostro de la  Gioconda, ejemplo de armonía, simetría y proporción. 

 

 

 

 

  

 

 

.

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                          

 

 

BIODHARMA
rbk@biodharma.es