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 Aplicación de ventosas. Cupping. Hijhama   

Las ventosas han sido empleadas desde la prehistoria, con una finalidad curativa, siendo la primera forma de ventosa que salvaba la vida de una muerte segura,  la boca por la que se aspiraba el veneno hacia el  exterior del cuerpo. En las culturas aborígenes, se empleaban con la finalidad de extraer el "mal del cuerpo", lo entendían como que un flujo de energía sutil, había penetrado dentro, causando enfermedad.
La medicina árabe, llama a esta técnica Hijhama, empleada desde la antigüedad, para un gran registro de enfermedades, y tiene en cuenta los diferentes ciclos lunares para potenciar sus efectos.

El manual registrado médico más antiguo, conocido como Ebers, es un papiro encontrado en Egipto, hace aproximadamente 1550 BCE, en donde se mencionan sus beneficios (Curtis, 2005).  

De amplia trayectoria en China, forma parte de su medicina tradicional, siendo en la disnatía Jin (265-420) cuando aparece una obra ilustrada, donde se detalla ampliamente sus aplicaciones terapéuticas.  Ya en la  Antigua Grecia, Hipócrates y Galeno, fueron firmes promotores de su empleo; el tratamiento médico hipocrático aplicaba el drenaje humoral, la ventosas, sangrados, tratamientos eméticos y sudoríficos, la misma metodología que emplea la medicina tradicional de China y el Ayurvedha, posiblemente por el continuo intercambio comercial con Oriente, durante esta época.

Para los griegos, el resultado de la distribución de los elementos en el cuerpo, determinaba a los humores en el cuerpo, en la sangre predominaba el elemento aire, el agua en la flema, la bilis amarilla se relacionaba con el fuego, y la negra, con la tierra.  Si los humores mantenían un relativo equilibrio y uno de ellos, no dominaba en exceso, se daba buena salud, -eucrasia-, mientras que si no se daba un equilibrio entre los humores, -discrasia-  la persona enfermaba. La práctica terapéutica con ventosas, comienza a  extenderse de forma médica en Europa y América, a principios del siglo XIX, cundo se popularizan sus beneficios para la salud.

La medicina tradicional china, las emplea y complementa  con la acupuntura, para el equilibrio de los cinco elementos en el cuerpo; la ventosa mediante el vacío que crea en la superficie de la piel, realiza una fuerte succión formando un hematoma que llega del rosado al negro, dependiendo de la toxicidad interna. De efecto revulsivo, genera una inflamación externa en el tejido cutáneo, con la finalidad de eliminar la inflamación, en el interior de los tejidos. para limpiar la sangre y el Chi,  trata los  bloqueos energéticos, y favorece la desintoxicación del cuerpo. Entre sus efectos:

  Activa la circulación de la sangre, de los fluidos corporales.

Revitaliza el Chi. Regula el flujo de energía por los meridianos de acupuntura en el cuerpo.

Regula y mejora las funciones del sistema nervioso

Alivia el dolor. Libera toxinas. Limpia las venas, arterias y capilares. 

Elimina las inflamaciones y retenciones de  líquidos.      

 Mejora las varices. Relaja los músculos y tendones anquilosados o entumecidos. 

Efecto revulsivo (inflamación externa que evita un problema interno). 

Oxigena la piel y los tejidos 


 

 

La aplicación de ventosas suele dejar marcas circulares en la piel, hematomas, que desaparecen en unos días, provocados por la succión de las ventosas, pues la sangre y las toxinas han aflorado hasta la piel. Puede combinarse con técnicas de sangrado, para estimular los mecanismos defensivos, favorecer el drenaje linfático y la eliminación de sustancia tóxicas hacia el exterior del cuerpo. 

  

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                         

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